A todos los Hermanos y a todas las Hermanas
de la Primera, de la Segunda y de la Tercera Orden

Roma, 21 de febrero de 1999,
primer domingo de cuaresma

Queridos Hermanos y Hermanas:
¡El Señor les dé paz!

Ya ha empezado el tiempo de cuaresma, tiempo de gracia para toda la Iglesia, período propicio y ocasión privilegiada para volver a la casa del Padre.

La parábola del Padre misericordioso (Lc 15, 11-32), definida ´el Evangelio en el Evangelioª, nos estimula a ponernos en camino para encontrar nuestra verdadera relación con Dios y con los demás. Sabemos que esto no es fácil. La independencia dispone de muchos y cautivadores senderos que nos alejan de la casa paterna: el tener, las apariencias, el poder, el éxito, el placer, el protagonismo, la aventura sin meta, el cambio sin estabilidad interior… así como, también, el querer permanecer aferrados a toda costa a estructuras que garantizan y mantienen tradiciones carentes de vida, a actividades que reflejan ´lo que se ha hecho siempreª más que lo que debe hacerse y crearse proféticamente. No obstante la situación de turbación e insatisfacción, tenemos miedo de emprender el camino de regreso; el instinto de supervivencia nos impele a regresar, pero, como estamos fuertemente replegados sobre nosotros mismos, dudamos de la acogida que vamos a recibir.

¡Y pensar que el Padre nos espera para abrazarnos y hacer fiesta, sin pensar en rendiciones de cuentas, reproches o castigos ni exigir promesas! Le pertenecemos. Somos su ´primer amorª (cf. 1 Jn 4, 19). Él conoce bien el precio que hemos pagado por la ilusoria búsqueda de nuestra independencia. Y ahora nos espera. La conversión cuaresmal entrañará siempre el tener la mirada fija en el amor de Dios, más que en el proprio yo. Es entonces cuando tendremos el valor de volver sobre nuestros pasos. Las penitencias, ayunos y privaciones deben expresar el deseo de liberación y orientar nuestro corazón a una relación pura, personal y profunda con el Señor. De lo contrario, nuestra ascesis podría replegarnos todavía más sobre nosotros mismos, contentos y satisfechos por nuestros esfuerzos y por los méritos adquiridos. San Francisco nos pone en guardia: ´Hay muchos que permanecen constantes en la oración y en los divinos oficios y hacen muchas abstinencias y mortificaciones corporales, pero por sola una palabra que parece ser injuriosa para sus cuerpos o por cualquier cosa que se les quite, se escandalizan y en seguida se alteranª (Adm 14 2-3).

´El hijo mayor se irritó y no quería entrarª (Lc 15, 28). El camino de la conversión urge no sólo a quienes tienen conciencia de estar lejos, sino también -y sobre todo- a quienes creen que nunca han abandonado la casa paterna. Dicho con otras palabras: se puede estar cerca de Dios y no querer cruzar el umbral que conduce a un verdadero encuentro de comunión y de amor. Uno puede ser puntual en el servicio, incluso en el religioso, sin comprender ni experimentar el amor del Padre. Esta actitud interior de rechazo se manifiesta externamente en resentimientos, rencores, envidias, competitividad, rivalidad con los otros, considerados más como contrincantes que como hermanos y hermanas.

El Padre ama a todos, y nos ama personalmente, en la medida en que nos dejamos amar: sólo desde esta experiencia sabremos amar de verdad.

¡Hermanos y Hermanas! Toda pascua de resurrección es un ´pasoª, un éxodo de nuestro egocentrismo y de nuestro aislamiento a una verdadera relación de comunión con el Padre y con los hermanos y las hermanas. Se trata de un camino de conversión que implica un cambio radical de mente, de corazón y de vida para compartir fiesta con Aquel que nos espera desde siempre en nuestra habitación interior, que es también suya pero en la que no puede entrar sin nuestro consentimiento, y que ni siquiera quiere obligarnos a estar con Èl.

Entremos sin miedo en esta fiesta en la que ya está todo preparado y a la que estamos invitados. ´Si alguien oye y me abre, entraré y comeremos juntosª (Ap 3, 20).

¡Feliz y santa pascua de resurrección!


Fr. Giacomo Bini, ofm
Ministro general


Prot. n. 088019


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