|
|
|
El día 10 de agosto de 1998, aproximadamente a las 7:00 de la mañana, un número superior a los 400 hombres fuertemente armados se hizo presente en el municipio de Tiquisio, los cuales en un inicio se presentaron como integrantes de la "Compañía Búfalos", adscrita al Batallón Antonio Nariño del Ejército Nacional. Estos mismos individuos se tomaron los corregimientos de Puerto Coca y Tiquisio Nuevo (Puerto Coco), municipio de Tiquisio, Bolívar y posteriormente se identificaron como integrantes de un grupo paramilitar denominado ACCU Los miembros de grupo ingresaron por la vía carreteable que comunica a los municipios de Guaranda, Sucre, con Tiquisio, y permanecieron por más de ocho días en el poblado. Esas mismas localidades habían sido víctimas en el pasado de otras sangrientas incursiones de estos grupos sicariales. Unas horas después del arribo del grupo paramilitar, guerrilleros que se encontraban en la zona trabaron combate con estos, encuentro bélico que se extendió hasta el sábado 16 de agosto, y que produjo numerosas bajas en ambos bandos. En el enfrentamiento los paramilitares contaron con el continuo abastecimiento de municiones a través de dos helicópteros civiles, uno de matrícula HK2195, los que descargaron material bélico y recogieron heridos en varias oportunidades en la cancha de fútbol de Tiquisio. 2. Una hora después de haber comenzado la incursión paramilitar, el secretario del Interior del municipio de Tiquisio se comunicó con la Gobernación de Bolívar y con un medio de comunicación radial, para solicitar la rápida presencia de la fuerza pública con el objeto de preservar la vida, honra y bienes de los pobladores; sin embargo, a pesar de que el comando de II División del Ejército Nacional, con sede en Barranquilla, acusó recibo de la información, miembros de esa institución castrense sólo arribaron a Tiquisio el día 18 de agosto, un día después que los paramilitares abandonaron el municipio. Los miembros de la Fuerza Pública inicialmente maltrataron a algunos residentes y acusaron a la comunidad de Tiquisio de ser refugio de guerrilleros. Los paramilitares que ingresaron al corregimiento de Puerto Coca no encontraron pobladores, pues estos advertidos de la presencia del grupo, lo abandonaron. Sin embargo los paramilitares saquearon los establecimientos comerciales y las casas de habitación, hurtaron electrodomésticos, aves, porcinos y animales de carga. En el corregimiento de Tiquisio Nuevo (Puerto Coco), el grupo paramilitar impidió durante los ocho días que mantuvo control sobre ese caserío, que sus habitantes salieran de sus casas y los obligaron a prepararles alimentos y lavarles la ropa; igualmente los paramilitares hurtaron alhajas, prendas de vestir, comida y aves de corral de propiedad de los pobladores. En Puerto Tiquiso los paramilitares retuvieron a los señores DAGOBERO MAURES PÉREZ, LIBARDO BENITEZ, DONALDO CASAREZS DIAS, a los que después de ultrajar y torturar en público, asesinaron, decapitaron y descuartizaron. Igual suerte correría ARCENIO RIVERA, quien se hizo presente en el lugar de los hechos para verificar la situación de las personas que con anterioridad habían sido privadas de la libertad. |
|
Durante su larga permanencia en el corregimiento de Tiquisio Nuevo y el enfrentamiento con la guerrilla los paramilitares ocuparon las casas de habitación de los pobladores del lugar y utilizaron la iglesia como sede del "comando de operaciones". Al Párroco del lugar lo obligaron a desalojar la casa cural y le hurtaron pertenencias personales. En los momentos más recios del cómbate los paramilitares obligaron a niños, adolescentes y a otros pobladores a cargarles morrales de campaña, alimentos y munición, con lo cuál los colocaron en inminente riesgo. Durante los días que permanecieron en Tiquisio Nuevo los paramilitares obligaron a los pobladores a asistir a varias reuniones en las que los amenazaron por ser supuestos auxiliadores de la subversión e hicieron explícito su propósito de ocupar Puerto Rico, que es la sede administrativa del municipio de Tiquisio, y prometieron retornar de nuevo a Puerto Coca y Tiquisio Nuevo. Según pobladores de la región, los paramilitares solicitaron en varias oportunidades apoyo a fuerzas regulares del Ejército Colombiano, fundamentalmente en lo relacionado con el aprovisionamiento de municiones, lo que fue ofrecida a través de helicópteros. Así mismo afirmaron que los paramilitares les comunicaron que eran sostenidos por los potentados de la región, quienes les cancelaban $300.000 de salario mensual y suma igual por persona asesinada. Como consecuencia de esa acción paramilitar, los pobladores de Tiquisio se ha producido el desplazamiento forzado de varias decenas de familias de pobladores y los residentes enfrentan una grave situación de desabastecimiento de alimentos y una crisis educativa que afecta a toda la población escolar, 4.270 estudiantes, pues los docentes han abandonado el municipio y se niegan a regresar por las amenazas que penden sobre sus vidas. |
Ante esta situación le exigimos a usted, se dirijan a la Presidencia de la República, al Ministerio de Defensa Nacional, al Presidente del Senado de la República y la cámara de Representantes, a La Fiscalía General de la Nación , a la Procuraduría General de la Nación y a la Defensoría del Pueblo, solicitándoles: Adopten las garantías necesarias para proteger la vida, la integridad física , la honra y los bienes de los habitantes del municipio de Tiquisio, Bolívar. Investiguen de manera pronta y eficiente los hechos denunciados y sancionen penal y disciplinariamente a los responsables de esos crímenes. Adelanten una rápida investigación interna en el Ejército Nacional que determine si la falta de adecuada reacción de esa institución ante los hechos denunciados, obedeció a simple negligencia y omisión de deberes, o a la concertada contribución al plan de los paramilitares, para que en uno u otro evento, destituyan a los responsables. Se ordene a la Aeronáutica civil, a la Fuerza Aérea Colombina y a los otros organismos de control, establecer con prontitud la procedencia de los helicópteros que participaron en la incursión paramilitar a Tiquisio del 10 al 17 de agosto de 1998. 5. Se repare integralmente a las víctimas de la incursión paramilitar y se adopten planes de contingencia humanitaria que permitan superar en lo inmediato las carencias y necesidades de los pobladores de Tiquisio. |
|
PROPUESTA DE CARTA DE LOS ORGANISMOS REGIONALES COLOMBIANOS
Con estupor e indignación nos manifestamos ante Ustedes frente a la situación en la cual hoy se encuentra la población en Exódo Campesino de diecisiete Municipios del Sur de Bolívar y Valle de Cimitarra en Bogotá, Barrancabermeja y otros municipios del Sur de Bolívar. Hacemos público y abierto nuestro rechazo a la dilación que se viene presentando por parte del Gobierno Nacional dentro de la mesa de negociación , expresada en la no definición pronta de las peticiones formuladas, situación que afecta de manera clara un clima de buen entendimiento y resulta prologando en el tiempo el trato inhumano y degradante que viene siendo objeto miles de personas, así como la situación a las justas demandas. El trato que de a la situación de esta comunidad es la mejor demostración de la voluntad política para transformar la grave crisis de derechos humanos que allí se presenta. En tal sentido, el pliego presentado por el Exodo Campesino del Magdalena Medio, tiene plena vigencia y legitimidad, en aspectos tales como la destitución de los miembros de la fuerza pública implicados en violaciones a los derechos humanos, eliminación de las Convivir y del fuero penal militar, desmonte del paramilitarismo y la conformación de un Tribunal Penal Internacional, entre otros tantos aspectos. No puede ser posible ni admisible dentro de un Estado de Derecho, que mientras en la mesa de trabajo se habla de buena voluntad por los representantes del gobierno, a la par los grupos paramilitares tengan sitiada a la población de los corregimientos de Puerto Coca y Tiquisio Nuevo (Puerto Coco), municipio de Tiquisio, Bolívar. Que mientras se habla de combate al paramilitarismo, los mismos actúen libremente desabasteciendo a las comunidades de alimentos; que mientras se habla del respeto a la vida por parte de estos grupos los señores DAGOBERTO MAURES PEREZ, LIBARDO BENITEZ, DONALDO CACERES DIAZ Y ARSECIO RIVERA, fueron ultrajados y torturados en público, asesinados, decapitados y descuartizados. Por todo ello demandamos de Ustedes:
|
|
ENVIAR ESTA CARTA U OTRAS ENERGICAS PROTESTAS A:
Señores
NESTOR HUMBERTO MARTINEZ
RODRIGO LLOREDA
JAIME BERNAL CUELLAR
ALFONSO GOMEZ MENDEZ
JOSE FERNANDO CASTRO CAICEDO
|
|
ORGANISMOS QUE SUSCRIBEN : Comisión de Justicia, Paz y Reverencia con la Creación de la Familia Franciscana de Colombia.
Coordinadora Popular de Barrancabermeja : |
|
|
Your time actually is: Your browser-machine: Created / Updated Friday, 11 September, 1998 at 07:25:56 by John Abela ofm for Communications Office - Rome HTML 3.0 compatible Java enabled browser - Best viewed with Netscape at 640x480x67Hz Please fill in our Guestbook Form - Thank you |