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...Francisco representa un audaz y temerario riesgo; él predica el Evangelio no con palabras, sino con imágenes demasiado claras para olvidarlas y una vida que fue en sí misma una parábola. Es por ello que nosotros lo admiramos e incluso en ocasiones nos sentimos incómodos con él. Él habla de la verdad viviendo la verdad. En nuestra misión de proclamar el Evangelio a un mundo cada vez más materialista, donde la fuerza parece dar la pauta, es quizá la única manera en la que podemos comunicar la verdad.
El tema para este Capítulo entiendo que es “una fraternidad en misión”. Esto coloca ante nosotros un buen número de preguntas: ¿Cuál es nuestra misión? ¿Cuál es nuestra fraternidad? ¿De dónde brota nuestra fraternidad?
Nuestra misión viene de Dios, y debe brotar de nuestra vida común. San Francisco dijo “Dios me dio hermanos”, una vez más un motivo de alegría, nuestros hermanos vienen de Dios. Igualmente como seguidores de Francisco vemos a los necesitados, a los que no tienen hogar, a los pobres, a los oprimidos, las víctimas de la violencia, tanto individuos como naciones, todos necesitan tener una voz. Es entonces cuando suena una nuevo ritmo en este mundo de indiferencia. Cuano esto y el Evangelio se proclaman es entonces cuando todas las cosas pueden estar bien, estarán bien, sin duda estarán bien...
Daniel SSF
Ministro General Sociedad de San Francisco
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