|
...Ustedes saben que desde siempre yo personalmente les he sentido a ustedes, hermanos de Francisco, muy cercanos a mi corazón, que he nutrido solicitud por su renovación, fiel al Evangelio e inspirada por el Concilio Vaticano II, y que he siempre mostrado dentro de los límites de mi pobreza la solidaridad de que soy capaz. Sí, yo y mi comunidad les amamos porque estamos convencidos que después de Francisco y gracias a él la vida monástica misma no ha podido vivir como antes la propia forma vitae y porque sabemos que Francisco ha sabido verdaderamente reinterpretar el seguimiento de Cristo desde su especial configuración con Él...
Y permítanme a mí, hermano suyo verdaderamente “menor”, de decirles sólo una palabra que, si ustedes tienen por simple, les ruego rechazarla y olvidarla. En el Capítulo ustedes deberán tomar parte en la “migración” que la vida religiosa debe llevar a cabo y de hecho lo está haciendo: migración también de la fe y de la ubicación de la Iglesia entre los hombres. Yo sólo quisiera decirles: busquen “vivir según la forma del Santo Evangelio” porque esto es lo único necesario para cumpir la voluntad del Señor Jesús! No tengan otra preocupación o cuidado sobre ésta: vivir hoy, cada uno y como comunidad, según la forma del Santo Evangelio. Miren a Jesús, tengan la mirada fija en Él y conocerán cómo se vive la existencia humana cotidiana como discípulos suyos. La exitencia así como la ha vivido Jesús sea su propia exitencia hasta la muerte, reconociendo que así salvarán sus vidas, encontrarán sentido, más aun, conocerán el sentido del sentido y serán capaces verdaderamente de creer y esperar la resurrección y la salvación de todos los hombres! Así como lo ha hecho Francisco, háganlo también ustedes hoy.
Fr. Enzo Bianchi, prior
y los hermanos y hermanas de Bose
|