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Oficio de la Pasión del Señor

Antífona

Santa Virgen María, no ha nacido en el mundo entre las mujeres ninguna semejante a ti, hija y esclava del altísimo y sumo Rey, Padre celestial, madre de nuestro santísimo Señor Jesucristo, esposa del Espíritu Santo: ruega por nosotros, con san Miguel arcángel y con todas las virtudes del cielo y con todos los santos ante tu santísimo Hijo amado, Señor y maestro.

Salmo 7: Vísperas

Pueblos todos, batid palmas,
   aclamad a Dios con gritos de júbilo.
Porque el Señor es excelso y terrible,
   soberano de toda la tierra.

Porque el santísimo Padre del cielo, nuestro Rey antes de los siglos,
   envió de lo alto a su amado Hijo
   y trajo la salvación a la tierra.

Alégrense los cielos y salte de gozo la tierra,
   retumbe el mar y cuanto lo llena;
   gocen los campos y cuanto hay en ellos.

Cantadle un cántico nuevo,
   cantad al Señor toda la tierra.
Porque es grande el Señor y muy digno de alabanza,
   más terrible que todos los dioses.

Dad al Señor, familias de los pueblos,
   dad al Señor gloria y honor,
   dad al Señor la gloria debida a su nombre.
Tomad vuestros cuerpos y cargad con su santa cruz;
   y seguid hasta el fin sus santísimos preceptos.
Tiemble en su presencia la tierra entera;
decid a los pueblos que el Señor reinó desde el madero

Y subió al cielo,
y está sentado a la derecha del santísimo Padre en el cielo;
   elévate sobre el cielo, oh Dios,
   y sobre toda la tierra tu gloria.
Y sabemos que viene,
   y que vendrá a juzgar con justicia.

Salmo 15: Vísperas de la Navidad del Señor

Saltad de gozo por Dios, nuestro auxilio,
   aclamad al Señor, Dios vivo y verdadero, con gritos de júbilo.
Porque el Señor es excelso
   y terrible, soberano de toda la tierra.
Porque el santísimo Padre del cielo, nuestro Rey antes de los siglos,
   envió de lo alto a su amado Hijo
   y nació de la bienaventurada Virgen santa María.
El me invocó: «Tú eres mi Padre»;
   y yo lo nombraré mi primogénito,
   más excelso que todos reyes de la tierra.
En aquel día envió el Señor su misericordia,
   y en la noche su canto.
Éste es el día que hizo el Señor;
   saltemos de gozo y alegrémonos en él.
Porque se nos ha dado un niño santísimo, amado,
   y nació por nosotros fuera de casa
y fue colocado en un pesebre,
   porque no había sitio en la posada.

Gloria al Señor Dios en las alturas,
   y en la tierra, paz a los hombres de buena voluntad.
Alégrense los cielos y salte de gozo la tierra,
   retumbe el mar y cuanto lo llena;
   gocen los campos y cuanto hay en ellos.
Cantadle, un cántico nuevo,
   cantad al Señor toda la tierra.
Porque grande es el Señor y muy digno de alabanza,
   más terrible que todos los dioses.
Dad al Señor, familias de los pueblos,
   dad al Señor gloria y honor,
   dad al Señor la gloria debida a su nombre.
Tomad vuestros cuerpos y cargad con su santa cruz,
   y seguid hasta el fin sus santísimos preceptos.