El Beato Vicenzo Romano pasó toda su vida sacerdotal en Torre del Greco (Nápoles), ciudad en la cual nació en 1751. Por más de 30 años fue párroco de la parroquia de Santa Croce, cuyo templo reconstruyó de los escombros después de la desastrosa erupción del Vesubio en 1794. Como buen pastor, guió la comunidad que se le confió confirmándola en la fe y vivificándola con la caridad. Cuidó de los pobres y los enfermos y, se interesó activamente de la realidad social de su tiempo, sobre todo a las necesidades de la gente del mar. Rodeado de gran fama de santidad murió en 1831. Fue beatificado en 1963. Su Causa de canonización fue confiada al Rev. P. Luca De Rosa, OFM, postulador general, en 1998.