La espiritualidad franciscana brilló en días de profunda celebración en el Capítulo de las Esteras de la Provincia Franciscana de San Antonio en Brasil. Del 14 al 17 de noviembre, el Convento de Ipuarana, en Lagoa Seca, Paraíba, acogió un encuentro donde fe, fraternidad y carisma de San Francisco se entrelazaron en un abrazo de luz y esperanza.
Más de 80 participantes -entre frailes, laicos y monjas-, procedentes de todos los territorios de la Provincia, se reunieron para vivir momentos de reflexión, celebración y convivencia, en un encuentro que entrelazó el carisma franciscano con los desafíos contemporáneos de una sociedad en continua transformación.
El encuentro fue orientado bajo el tema de la sinodalidad, un llamado que trasciende fronteras e inspira un camino común, enfocado en el fortalecimiento para la misión de la Provincia Franciscana de San Antonio en Brasil.
Las raíces del Capítulo de las Esteras
Mons. Beto Breis Pereira OFM, Obispo de Maceió, presente en el Capítulo, reflexionó sobre la profunda relación entre sinodalidad y fraternidad en la tradición franciscana. «El movimiento franciscano ha marcado de hecho la experiencia sinodal. San Francisco insistió en que los Capítulos se celebraran en Pentecostés, siendo el Ministro general de la Fraternidad el mismo Espíritu Santo. Y como nos dice el Papa Francisco, sin Espíritu Santo no hay sinodalidad», subrayó.
«El Capítulo de las Esteras se concibe como un momento especial de convivencia, de compartir la vida y de revigorizar nuestro amor fraterno y nuestra espiritualidad», continuó explicando el hermano Wellington Buarque, Secretario del Capítulo. «A diferencia de otros Capítulos Franciscanos, éste no es electivo, sino que promueve un espacio de encuentro y renovación espiritual».
Reflexiones y diálogos sobre la misión franciscana
Este encuentro comenzó el jueves 14 de noviembre, cuando los diversos peregrinos llegaron al Convento de Ipuarana, fundado en 1940 como Colegio Apostólico y que ha formado generaciones de Hermanos Menores que trabajan en las diferentes realidades al noreste de Brasil.
Al día siguiente, el encuentro inició con la celebración de la Eucaristía, presidida por Monseñor Beto Breis, quien reflexionó sobre la alegría de la espiritualidad franciscana que nace del encuentro, de la sinodalidad reflejada en este Capítulo. «La sinodalidad, en la vida franciscana, se manifiesta en nuestro ser fraternidades en misión, fraternidades itinerantes. No hay oposición ni tensión entre fraternidad y misión; al contrario, se complementan. Además, la fraternidad es el primer y más creíble anuncio del Evangelio, y es a través del Evangelio como tiene lugar la evangelización», subrayó.
Por la tarde, los participantes se dividieron en grupos temáticos para discutir cómo hermanos, laicos, monjas y postulantes pueden contribuir a fortalecer la misión franciscana en el contexto del Noreste brasileño.
Por la noche, una mesa redonda moderada por Fr. Wellington reunió a líderes franciscanos como Fr. Rogério Lopes, Fr. Gilmar Nascimento, Helmir Soares (Secretario de la OFS nacional) y Sor María Beatriz, de las Hermanas Concepcionistas. El debate destacó la importancia del diálogo con los jóvenes y la sinergia entre los diferentes estados de vida, buscando la expansión del carisma franciscano.
Presencias que inspiran y fortalecen
Las hermanas Concepcionistas y Clarisas marcaron el encuentro con su espiritualidad contemplativa. Su testimonio nos recuerda que la misión nace de corazones volcados a Dios, nutridos por la oración. La hermana Anna Beatriz, OSC, compartió su experiencia: «Es emocionante darse cuenta de la belleza de nuestra Familia Franciscana, donde compartimos relaciones fraternas, experiencias, oraciones y misión con nuestros hermanos. Nuestra oración sostiene la misión. Es ella la que nos da la certeza y la seguridad de que nuestra familia siempre tendrá éxito en su misión, gracias a su constante intercesión».
La OFS estuvo bien representada en este encuentro: Helmir Soares, de Trindade Pernambuco, dijo que a su fraternidad de la OFS llevará «alegría, fraternidad y, sobre todo, el compromiso de vivir en comunión con la Familia Franciscana».
Una llamada a un nuevo comienzo
El sábado 16, las actividades estuvieron guiadas por el tema «Hermanos, ¡comencemos de nuevo!», dirigido por Fr. Aloísio Fragoso y Fr. Marconi Lins. En sesiones plenarias y en pequeños grupos, los participantes reflexionaron sobre los desafíos y las posibilidades de la misión franciscana en tiempos de cambio, asumiendo compromisos renovados con el carisma franciscano.
El encuentro concluyó el domingo 17 con la celebración de la Santa Misa, presidida por el Ministro provincial, Fr. Rogério Lopes, y un momento de evaluación y síntesis para futuras acciones a nivel internacional. Al final de esta experiencia fraterna del Monte Tabor, Fr. Rogério compartió su oración de «mirar el pasado y el presente con gratitud y al futuro con esperanza». Es importante que lo que se ha recorrido y reflexionado pueda retomarse en nuestras fraternidades a través de todos nosotros. El Reino de Dios se está realizando, a partir de nuestro compromiso».
Artículo de Leticia Florêncio, Servicio Provincial de Comunicación
Reseña de Fr. Lorrane Clementino, OFM