¿Qué hay de realmente nuevo en las Nuevas Formas tal y como las hemos llegado a conocer en nuestra Orden?
Con la ayuda de nuestro Ministro general, Fr. Massimo Fusarelli, y de Fr. Miran Spelič, de la Provincia de la Santa Cruz en Eslovenia, surgió una cierta “inquietud sana” para responder a esta pregunta cuando diecinueve frailes procedentes de Eslovenia, República Checa, Polonia, Italia, Francia, Austria, Alemania, España, Irlanda, Holanda y Hungría se reunieron por tercera vez en la Curia general del 3 al 7 de noviembre para compartir experiencias y discernir cómo avanzar juntos en la vivencia de las Nuevas Formas de Presencia, Vida y Evangelización.
El año pasado el tema “Fraternitas” se utilizó como pauta para nuestros debates; este año elegimos el tema “Minoritas” y a Fr. Miran para que nos orientase sobre el tema durante la tarde del primer día. Destacó que San Francisco eligió la “Minoritas”, que en realidad era una degradación en el estatus de su alto linaje, y permitió que el movimiento que inspiró fuera absorbido por la iglesia institucional jerárquica. Fr. Miran sugirió que miremos hacia dentro las admoniciones y hacia fuera los signos de los tiempos para ver cómo ser menores en la Iglesia de hoy a través de nuestras Nuevas Formas de Presencia, Vida y Evangelización.
Nos invitó a ser concretos, mirando nuestras relaciones con las “cosas”, o de cómo ser menores en ámbitos en los que nos encontramos por ejemplo los medios de comunicación (¿somos influenciadores? Si es así, ¿de qué tipo?) o menores en la economía, la educación, la ciencia, el arte... en la Iglesia.
Al día siguiente, Fr. Massimo resaltó estos puntos en su discurso. Admitiendo que las Nuevas Formas a menudo implican cosas diferentes para las distintas fraternidades, y aceptando el hecho de que representábamos a fraternidades bastante multiformes, ¡Nos invitó a resistir la tentación de no movernos, sino más bien a mirar los signos de los tiempos y después discernir juntos cómo podríamos encarnar nuestra llamada para vivir nuevas formas en la difusión del Evangelio en la Iglesia y en el mundo de hoy! Citando a nuestro difunto y querido Ministro general, Fr. Giacomo Bini, quien dijo que nuestro tiempo es un “tiempo de signos”, Fr. Massimo nos invitó a ver cómo las Nuevas Formas de Presencia, Vida y Evangelización Franciscanas pueden ser signos para nuestro tiempo: para nuestra Orden, para la Iglesia y para la sociedad en general.
Como era lógico, esto provocó muchas respuestas y debates entre los hermanos reunidos. Volvamos la mirada a la sencillez: ¿Tomar decisiones concretas y uniformes sobre cuestiones como el uso del personal o nuestra relación con el dinero? Analicemos seriamente los edificios en los que vivimos: ¿Hay algún tipo específico de edificio que se adapte mejor a las nuevas formas de vida? Tomemos por ejemplo la forma de Torre Angela, una pequeña comunidad que vive de forma muy sencilla en viviendas alquiladas en una zona pobre de Roma, donde realizamos una visita maravillosa y muy esclarecedora el tercer día ¿O de El Palancar, el pequeño y autosuficiente convento alcantarino de España que se dedica a proporcionar espacios para la oración? ¿O de Hertogenbosch en Holanda, Pupping en Austria, Nazarje en Eslovenia, grandes conventos tradicionales donde cada vez menos frailes han decidido convivir con hermanas laicas y religiosas dedicadas también a una sencilla forma de vida franciscana, y de ahí surge una Nueva Forma de Presencia y Evangelización? ¿O las muchas otras fraternidades igualmente diversas ya mencionadas?
Finalmente, fue difícil reducir las expectativas y las visiones compartidas. Decidimos que seguiremos reuniéndonos anualmente -el año que viene en Pupping, Austria- y que nos esforzaremos por estar cada vez más conectados entre nosotros a través de chats de grupo en las redes sociales y también mediante visitas fraternas a lo largo del año. Como dijo un fraile durante los últimos debates, somos formas de vida y sólo podemos comprender verdaderamente cada una de las formas de vida viviéndolas en conjunto, compartiendo nuestras experiencias entre nosotros. A partir de aquí podríamos acercarnos realmente al discernimiento sobre qué Nuevas Formas podrían existir en nuestra Orden, en relación con las formas de vida tradicionales y cómo deseamos encarnarlas de forma concreta y común.
Fr. Ronan Sharpley, OFM