En honor a la solemnidad e la Epifanía del Señor, el Ministro general, Fr. Massimo Fusarelli, presidió la Eucaristía en la Basílica de Santa María Aracoeli, Roma.
Durante su homilía enfatizó la palabra “búsqueda”: desde los pueblos peregrinos descritos por el profeta Isaías hasta los Magos, desde el pueblo elegido hasta nosotros, todos estamos llamados a ir más allá de nosotros mismos. “En la actualidad, observamos cómo comunidades y segmentos de nuestras sociedades se aíslan en la búsqueda de reafirmarse a sí mismos, rechazando a los demás e incluso llegando a la violencia. Los Magos experimentan esta realidad en la actitud aparentemente amistosa de Herodes, quien, en realidad, teme su búsqueda y el resultado de la misma: encontrar a un Niño. El gobernante autoritario siente amenazado su poder y recurre a las Escrituras para respaldarlo. A pesar de ello, los Magos perseveran en su travesía, siguen su intuición y confían en una tenue señal, como la estrella, algo a lo que están acostumbrados por su habilidad para interpretar el cielo y sus señales”.
Fr. Massimo continuó insistiendo en la importancia de la escucha, que pocos saben o quieren practicar hoy en día. “Ayer era el miedo de Herodes, hoy es el nuestro. Queremos dominar y no perder nada, asegurarnos un futuro sólo para nosotros. ¿Acaso no es ésta la raíz de muchas guerras que proliferan en los más de cien conflictos bélicos del planeta, en las guerrillas urbanas de nuestras sociedades, en el rechazo del otro, en la violencia contra las mujeres y los más débiles, en la agresividad que puebla el espacio de la red?”, se preguntó el Ministro.
Para luego concluir: “La celebración de la Eucaristía nos impulsa a avanzar en nuestro camino, al igual que ocurrió con los discípulos de Emaús; el Señor mismo camina con nosotros y nos abre los ojos a las Escrituras para que podamos reconocer Su presencia aquí y entre nosotros. También nosotros hemos venido en búsqueda del Niño, reconociéndolo en los brazos de María”.
A ti nos encomendamos,
Santa Madre de Dios y Reina de la Paz,
para que no nos cansemos de seguir creyendo en Jesucristo hoy mismo
y de aprender a hacerlo una y otra vez.
¡Feliz Epifanía y Feliz Camino a todos!