El 3 de agosto, al día siguiente de la solemnidad de Santa María de los Ángeles de la Porciúncula, los hermanos de la Provincia de Santa María de los Ángeles en Polonia se reunieron en el convento de Wieliczka para celebrar la tradicional fiesta de la Provincia.
A la reunión asistieron más de sesenta hermanos procedentes de las fraternidades de Polonia y de las presencias de la Provincia en Italia, Alemania y Australia.
Después del saludo del Ministro provincial, Fr. Krzysztof Bobak OFM, la sesión formativa estuvo a cargo de Fr. Wiesław Block OFMCap, profesor del Instituto Franciscano de Espiritualidad de la Pontificia Universidad Antonianum de Roma, quien dio una conferencia sobre el tema: El Evangelio de los últimos momentos de San Francisco de Asís: Cristo lavando los pies a los apóstoles.
Durante el encuentro se recordó a los hermanos que celebran sus jubileos de profesión religiosa y se entregaron los decretos de nombramiento a los Guardianes tras el Congreso capitular.
Con motivo del VIII centenario de la muerte de San Francisco de Asís, los participantes recibieron la edición polaca del libro de Fr. Thaddée Matura OFM: En las fuentes del carisma franciscano. Lectura de los Escritos de San Francisco y Santa Clara de Asís, editado por Fr. Wacław Michalczyk OFM.
El momento culminante de la jornada fue la renovación de votos religiosos en la Porciúncula de Wieliczka, seguida de una solemne celebración eucarística.
Al terminar la Santa Misa, se repitió un antiguo gesto que remite a la tradición que se remonta a San Francisco. El Ministro provincial les regaló a los benedictinos una cesta de peces, en recuerdo del regalo de la Porciúncula que los monjes benedictinos le hicieron a San Francisco. Como señal de comunión mutua, el abad regaló a los Hermanos Menores el aceite para la lámpara del Santísimo Sacramento, símbolo de la luz de la fe y del vínculo espiritual que une desde hace siglos a benedictinos y franciscanos.
La fiesta de la Provincia fue un momento de fraternidad, de oración y de acción de gracias por el don de la vocación franciscana.