Del 8 al 10 de mayo, en Lecce (Italia), los Hermanos Menores de la Provincia de la Asunción de la Santísima Virgen María, en colaboración con la Arquidiócesis y el Ayuntamiento de Lecce, y con motivo del VIII centenario de la muerte de San Francisco, organizaron el evento «Kalòs. Red Franciscana de la Belleza: descalzos y con los ojos abiertos».
Kalòs (del griego kalós, «bello» o «bueno») dio nombre a una iniciativa que convirtió la ciudad en un auténtico laboratorio al aire libre, donde el arte, la espiritualidad y el compromiso cívico se fusionaron en un único itinerario. Este recorrido conectó numerosas realidades locales comprometidas con la construcción de la belleza desde perspectivas cívicas, sociales, medioambientales y culturales. El evento se configuró así como un verdadero mosaico de experiencias, capaz de generar una belleza compartida y participativa, actualizando el mensaje franciscano y fortaleciendo, al mismo tiempo, una red territorial de belleza.
El programa se desarrolló a través de itinerarios sensoriales y temáticos que involucraron activamente a niños, jóvenes y adultos en los lugares más emblemáticos de la ciudad. En total, se utilizaron catorce espacios —entre plazas, iglesias y otros lugares públicos— abarcando tanto el centro histórico como la periferia. Veintiséis asociaciones participaron en la iniciativa, aportando cada una su propia contribución de belleza.
Se organizaron cuatro exposiciones: una muestra fotográfica internacional dedicada al Cántico de las Criaturas, una exposición de esculturas en madera de olivo, una dedicada al pan y otra pictórica centrada en los frutos. Además, se realizó una impresionante alfombra floral inspirada en el Cántico de las Criaturas. El programa incluyó también dieciséis talleres —teatrales, musicales, de cuidado, de servicio y de compromiso cívico—, junto con conferencias franciscanas destinadas a profundizar en el valor de la belleza en el mensaje de San Francisco, con la participación de la historiadora Letizia Pellegrini.
El corazón de las jornadas lo constituyeron los espectáculos «El viaje de Francisco», basado en la novela La sabiduría de un pobre de Eloi Leclerc, con dirección de Pino Quartullo, y «Kalispera». Este último contó con la participación de artistas como Massimo Donno y Radiodervish, así como de la divulgadora de arte Benedetta Colombo. Asimismo, se ofrecieron los testimonios de asociaciones como Made in Carcere —que recicla residuos textiles gracias al trabajo de mujeres reclusas, ofreciéndoles nuevas oportunidades—, Slow Food y Libera, por su compromiso cívico contra las mafias y la restitución a la comunidad de los bienes confiscados, junto con el testimonio de Fr. Matteo Brena sobre Tierra Santa.
El domingo, la plaza se transformó en un gran abrazo colectivo con la clausura del evento «Kalòs en fiesta»: música, bailes y talleres que culminaron con la misa solemne en la catedral, presidida por el Ministro provincial, Fr. Massimo Tunno.
Kalòs se reveló como una ocasión única para redescubrir y valorar la belleza propia del carisma franciscano, lanzando a todos los participantes un desafío: «¿Cómo puede cada uno ser artífice de la belleza?». Una pregunta que llama a una responsabilidad compartida e invita a sembrar huellas de belleza.
El título de esta edición ha querido sintetizar el estilo de Francisco: descalzo y con los ojos abiertos, una forma de acercarse a la belleza que se traduce en humildad, sencillez y capacidad de dejarse sorprender y conmover por la realidad, descubriendo lo maravilloso incluso en las pequeñas cosas.
El Ministro general, Fr. Massimo Fusarelli, en el mensaje enviado para el evento, concluyó:
«Francisco contemplaba lo “Bello” como reflejo del “Bien”: no una estética que consuela, sino una mirada que transforma, que educa a la fraternidad y al cuidado de la casa común. Cada taller, cada encuentro de estos días ha sido, en el fondo, un ejercicio de esta mirada: aprender de nuevo a sorprenderse, a tocar, a escuchar y a cuidar».