El 16 de agosto de 2026, en el Convento de Santa María de los Ángeles – Los Descalzos, en Lima, nuestros hermanos Fr. Luis Rafael Caycho Zelada, OFM, y Fr. Hassler Osmín Pineda González, OFM, realizaron su Profesión solemne en la Provincia Misionera de San Francisco Solano del Perú.
La celebración eucarística fue presidida por el Ministro provincial, Fr. David Tello Labajos, OFM, y contó con la presencia de hermanos de las provincias franciscanas en el Perú, familiares de los profesandos, religiosas y numerosos fieles que se congregaron para acompañar a nuestros hermanos en este momento fundamental de su camino vocacional.
En la celebración, Fr. Luis y Fr. Hassler pronunciaron su Profesión solemne, entregándose definitivamente a Dios para vivir el Evangelio según la forma de vida de san Francisco de Asís, como Hermanos Menores, en fraternidad y al servicio de la Iglesia y de la Orden.
Durante su reflexión, Fr. David Tello Labajos, OFM, invitó a los hermanos a mirar a san Francisco como modelo de una vida entregada enteramente a Cristo. Los exhortó especialmente a abrazar con confianza a Cristo pobre y crucificado, y a cultivar siempre la oración, la minoridad y la fraternidad. Asimismo, les recordó que no caminarán solos, pues cuentan con la ayuda y la oración de todos sus hermanos.
Fr. Luis y Fr. Hassler ingresaron a la Orden en el año 2019, en la Provincia Misionera de San Francisco Solano del Perú. En 2020 realizaron el noviciado en el Convento Beato María Allegra, en Moche – Trujillo. Posteriormente continuaron su proceso formativo en el Convento de Santa María de los Ángeles – Los Descalzos, en Lima. Desde el año 2022, Fr. Hassler continuó sus estudios en el Convento de San Salvador, en Jerusalén.
El camino recorrido por ambos hermanos encuentra en esta Profesión solemne un momento culminante y, al mismo tiempo, el inicio de una nueva etapa de entrega y servicio. Su consagración recuerda a toda la fraternidad que la vocación franciscana se renueva cada día en la fidelidad al Evangelio, en la vida fraterna, en la oración y en el servicio a los demás.
La celebración fue también una ocasión para agradecer a Dios por el don de estas dos vocaciones y por todas las personas que los han acompañado durante estos años de formación. La presencia de los hermanos, familiares, religiosas y fieles manifestó la alegría de toda la Iglesia por quienes ofrecen su vida al Señor.
Pidamos al Dios todopoderoso que continúe fortaleciendo a Fr. Luis y Fr. Hassler en su vocación, que los conserve fieles a la consagración que han realizado y que, siguiendo el ejemplo de san Francisco, puedan vivir con alegría y perseverancia su entrega a Cristo, a la fraternidad y al servicio de la Iglesia. Encomendemos también a nuestras oraciones la perseverancia de nuestros hermanos y el surgimiento de nuevas vocaciones para nuestra Orden y nuestra Provincia.