Las celebraciones de la Solemnidad de San Francisco se han desarrollado este año bajo el signo del “traspaso de la estefeta” del Centenario del Cántico de las criaturas al Centenario del Tránsito de San Francisco, culminación del viaje jubilar que desde 2023 la Familia Franciscana está recorriendo, siguiendo los pasos de los últimos años de vida del Pobrecillo de Asís.
En la Porciúncula, Fr. Francesco Ielpo, Custodio de Tierra Santa, presidió el Triduo de preparación para la fiesta inspirándose precisamente en el Cántico de las Criaturas.
El viernes 3 de octubre la jornada comenzó con la entrega del reconocimiento “Rosa de Plata 2025 - Frate Jacopa” a la señora Adele Previtali, originaria de Sulmona, en Abruzzo, región que este año ofrecerá el aceite destinado a alimentar la lámpara votiva sobre la tumba de san Francisco de Asís. La familia de la señora Adele, compuesta por su esposo Sergio y sus 3 hijas, ha abierto su casa para acoger a jóvenes discapacitados y desfavorecidos, que la sociedad lamentablemente margina. “Desde el primer momento de nuestro matrimonio sentimos el deseo de fundar nuestra historia sobre el Evangelio y hacer de Cristo el centro de nuestra familia”, dijo la señora Adele al recibir el premio, “y así en el 2000 nos abrimos a la primera acogida en casa de una madre embarazada y posteriormente de una adolescente”. Gracias a la ayuda de la Comunidad Juan XXIII fundada por el Padre Oreste Benzi, la familia Di Martino - Previtali ha acogido a muchos jóvenes necesitados, dando una familia a quienes no la tienen.
Posteriormente, la solemne Celebración eucarística en el Tránsito fue presidida por Fr. Francesco Piloni, OFM, Ministro provincial de los Frailes Menores de Umbría y Cerdeña. Siguiendo la tradición, Fr. Massimo Travascio, OFM, Custodio del Protoconvento de la Porciúncula, entregó a la señora Previtali - Frate Jacopa la “Rosa de Plata” 2025; ella, a su vez, ofreció el paño ceniciento, los cirios, los mostaccioli y el incienso. La Pro Loco de Santa María de los Ángeles y la Asociación “Priores del plato de San Antonio abad”, en nombre de la Comunidad angelina, ofrecieron flores para el lugar del Tránsito.
Por la tarde, las autoridades civiles y religiosas de Abruzzo y Umbría se unieron a las Primeras Vísperas, presididas por Mons. Emidio Cipollone, Arzobispo de Lanciano-Ortona y Vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Abruzzo y Molise, en las que participaron, entre otros, el Card. Ángel Fernández Artime, Legado Pontificio para las Basílicas Papales de Asís, Mons. Domenico Sorrentino, Obispo de Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino y de Foligno, y los Ministros generales y provinciales de la Familia franciscana.
Al término de la celebración, el Ministro general de la Orden de los Frailes Menores, Fr. Massimo Fusarelli, en su saludo a la asamblea reunida, dio el anuncio oficial del Centenario del Tránsito de San Francisco, que comenzará en Asís el 10 de enero de 2026.
La noche se iluminó con la Vigilia en Santa María de los Ángeles, presidida por el Ministro general de los Frailes Menores Capuchinos, Fr. Roberto Genuin.
El 4 de octubre, las Basílicas de Asís celebraron la fiesta del Patrono de Italia con diversas actividades.
Fr. Massimo Fusarelli, durante la celebración eucarística presidida por él en la Iglesia inferior de la Basílica de San Francisco a las 7:00, se detuvo en la falta de paz que caracterizaba el tiempo de Francisco y, desafortunadamente, también el nuestro. “Hoy, en un mundo que una vez más experimenta la violencia de la guerra – en Ucrania, en Gaza y Medio Oriente, en el Este del Congo como en tantas otras partes del mundo a menudo olvidadas – Francisco nos interroga: ¿dónde comienza la paz?”, preguntó el Ministro general, subrayando cómo San Antonio de Padua, que siguió las huellas del Pobrecillo, recordaba a todos comenzar por la reconciliación con el propio corazón, con nosotros mismos.
Francisco, en su Carta a los gobernantes de los pueblos, invitaba a los poderosos a pasar de la lógica de la guerra a la lógica de la Eucaristía: “Reconocer el honor de Dios significa reconocer la dignidad del hombre. Aquí está la antiviolencia, la antiguerra de Francisco. Un pensamiento mesiánico que abre futuro en este presente gris y pesado”, concluyó Fr. Massimo, invitando a todos los frailes menores “a estar en las fronteras de fractura del mundo, entre los migrantes, los pobres, los descartados”, eligiendo la mejor parte como María a los pies de Jesús. Antes de la bendición, el Ministro general rezó e hizo también un llamamiento a rezar por la paz de la que estamos tan necesitados en estos tiempos.
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