La tarde del 4 de octubre se celebró en la Curia general la Solemne Eucaristía en honor a San Francisco, presidida por Fr. Gerard Timoner, Maestro de la Orden de Predicadores. En su homilía, dijo a los hermanos: “Esta es mi esperanza y mi oración por ustedes, queridos hermanos, para que relean la vida de san Francisco y se reencuentren con su vocación, como predicadores del Evangelio, testigos de la fraternidad en un mundo dividido por el odio, para que vivan la pobreza evangélica, en un mundo que valora la acumulación de riqueza por encima de la responsabilidad social y ecológica”.
Fr. Gerard recordó también la celebración del VIII Centenario de los Estigmas, citando a San Buenaventura: “El verdadero amor de Cristo había transformado al amante en la imagen misma del amado”. A continuación, recordó que los estigmas de San Francisco tienen algo que decir sobre la esperanza de la resurrección de los cuerpos que se profesa en el Credo: “Si la cercanía de Francisco modeló en su cuerpo las llagas de Cristo, mientras vivía en la tierra, entonces podemos esperar que nuestra cercanía a Cristo haga posible que la gracia transforme nuestro cuerpo como su cuerpo resucitado... la fe nace y renace sólo de las llagas de Cristo muerto y resucitado”.
Al final de la celebración, Fr. Ignacio Ceja, Vicario general, en nombre del Ministro general, agradeció a Fr. Gerard su visita a la Curia general.