En estos días, en los que crece el sufrimiento de tantos inocentes a causa de las guerras y de la violencia, acogemos con gratitud la voz del Papa León XIV, que resuena con claridad y valentía. Es un llamado a la dignidad de cada persona, al diálogo y a la responsabilidad común. Pedir la paz no es un gesto político: es un acto moral fundamental, arraigado en el Evangelio.
Como Hermanos Menores, renovamos nuestra plena adhesión al Santo Padre y nuestro compromiso de acoger sus palabras de paz y de justicia. Ellas nos devuelven al corazón del mensaje de San Francisco de Asís: el anuncio del Evangelio de Cristo y de aquella Paz que viene de Dios; no la paz que da el mundo, sino la que ningún poder puede arrebatar ni falsificar.
Por ello, la Iglesia, y con ella la Orden de los Hermanos Menores, elige estar del lado de quienes construyen y no de quienes dividen; del lado de los pequeños, víctimas inocentes de guerras y violencias. Invitamos a nuestras fraternidades y a la Familia Franciscana a intensificar la oración por la paz, a acompañar con cercanía a quienes sufren y a sostener, según las posibilidades de cada lugar, iniciativas concretas de solidaridad y ayuda.
Fr. Massimo Fusarelli, OFM
Ministro general de la Orden de Hermanos Menores
Foto: Vatican Media