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Venecia, inicio del nuevo año académico del Instituto de Estudios Ecuménicos

Francisco de Asís, hombre de diálogo y esperanza

10 Noviembre 2025

El octavo centenario de la muerte de Francisco de Asís ha inspirado el tema de la Prolusión para el nuevo año académico 2025-2026 Francisco de Asís (1226-2026), hombre de diálogo y esperanza, pronunciada con gran efusividad por el Ministro general de la Orden de los Hermanos Menores, Fr. Massimo Fusarelli, que nos honró con su presencia.

El ponente abordó muchos temas que nos ayudaron a redescubrir la actualidad profética del Poverello de Asís como hombre de diálogo y esperanza, en una época marcada por divisiones aún abiertas, por conflictos que desgarran a la humanidad y por una crisis ecológica sin precedentes.

En primer lugar, el punto de partida, el momento fundacional de la vocación franciscana: el encuentro carnal, concreto y conmovedor de Francisco con el leproso y su convivencia con estos excluidos. Constituye el paradigma de toda relación auténtica y de todo diálogo auténtico, ya que es la aceptación de dejarse transformar por el encuentro con el otro, especialmente con el excluido.

El Ministro general nos ha recordado que, en la espiritualidad de Francisco de Asís, el diálogo es ante todo una acción trinitaria: el Padre que en la Trinidad perfecta y en la Unidad simple vive, reina y es glorificado (CtaO 52), es decir, el Padre que se entrega totalmente en el Hijo, y el Hijo que responde en el amor del Espíritu. Si Dios mismo es diálogo, entonces el diálogo no es una simple estrategia pastoral o un método de comunicación, sino participación en la vida misma de Dios. El ecumenismo, desde esta perspectiva, se convierte así en expresión de la acción trinitaria que realiza la Iglesia.

Reiteró además que la pobreza es la condición que hace posible el diálogo auténtico. Francisco ha encarnado la lógica evangélica de la minoridad y la pobreza como estilo de diálogo: la pobreza del cristiano menor es aquella por la que vive despojado de toda pretensión de dominio, incluso frente a la verdad, y dialoga como mendigo de ella, viéndola no como una madrastra que mata, sino como una madre que da vida.

La elección de Francisco de vivir inter minores, entre los últimos, es esencialmente una elección eclesiológica y escatológica. Hacerse menor significa renunciar a toda forma de dominio, significa asumir el punto de vista de los últimos como hermenéutica de la realidad. Esta perspectiva está profundamente impregnada de esperanza porque invierte la lógica del mundo: no son los poderosos los que hacen la historia, sino los pequeños, los pobres, los excluidos. El Reino de Dios se anuncia en las periferias del mundo.

Fr. Massimo Fusarelli concluyó indicando algunas pistas para un ecumenismo inspirado en el santo de Asís: la minoridad como método ecuménico, contra las pretensiones de superioridad y las rígidas defensas identitarias que han lastrado el diálogo entre las Iglesias; la fraternidad universal como horizonte, como base antropológica y ética para el diálogo ecuménico e interreligioso; el primado del gesto concreto, más allá de las palabras, como camino elocuente del testimonio común en la caridad para caminar hacia la comunión; la oración común como momento privilegiado para las diversas Iglesias cristianas que anticipa esa unidad plena que aún buscamos en la historia; la formación y la innovación teológica, capaz de mantener viva la paradosis del kerygma.

Ocho siglos después de su fallecimiento, Francisco de Asís sigue interpelando a la Iglesia y al mundo con su profecía de fraternidad, diálogo y esperanza. Su vida no es un ejemplo que admirar con nostalgia, sino una llamada que acoger en el presente.

Fuente: www.isevenezia.it

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Formación y Estudios Diálogo Ministro General
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Fr. Massimo Fusarelli
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