El 22 de enero de 2026 el Papa León XIV recibió en audiencia al Cardenal Marcello Semeraro, Prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, y autorizó la publicación del Decreto relativo al martirio del Siervo de Dios Augusto Rafael Ramírez Monasterio, sacerdote profeso de la Orden de los Hermanos Menores, nacido en Ciudad de Guatemala el 5 de noviembre de 1937, y ahi mismo asesinado in odium fidei el 7 de noviembre de 1983.
El martirio del Venerable Augusto Rafael Ramírez Monasterio formó parte del clima de violencia que se vivió en Guatemala durante los años del régimen militar y la posterior guerra civil. Desde 1978, el Siervo de Dios fue párroco y guardián en “San Francisco el Grande” en la ciudad de Antigua Guatemala. Predicando y con una vida ejemplar dio testimonio de Evangelio así como la fuerza liberadora de la Fe. Promovía la verdad y la justicia y era solidario con los pobres y los oprimidos. Con su ejemplo animaba a los fieles a seguir a Cristo.
El pretexto para eliminarlo llegó en junio de 1983 cuando, en el ejercicio del ministerio de la confesión, acogió a un campesino implicado en la guerrilla. Por esto fue acusado de simpatizar con la izquierda, cuando en realidad siempre se había mantenido al margen de la política, ni predicaba nada que no fuera Cristo y la doctrina de la Iglesia católica. El padre Augusto fue secuestrado y torturado, con la intención de extraer la información recibida en confesión, posteriormente fue liberado. Fiel a su ministerio, permaneció valientemente en su puesto, sin aceptar las sugerencias de quienes le proponían abandonar el país.
En los meses siguientes, se multiplicaron las amenazas y el acoso de la policía estatal. Finalmente, el 7 de noviembre, fue secuestrado por segunda vez y asesinado a tiros en las afueras de la Ciudad de Guatemala, cuando intentaba salvarse escapando del vehículo que lo transportaba. Su cuerpo, torturado y acribillado a balazos, fue reconocido en la morgue al día siguiente por un familiar. Era el decimotercer sacerdote asesinado en Guatemala desde 1978.
El padre Augusto pertenecía a la Custodia de la Santísimo Nombre de Jesús en Guatemala dependiente de la Provincia de los Frailes Menores de Cartagena. Por esta razón, durante su juventud, había recibido formación religiosa y teológica y la ordenación sacerdotal en España.
La causa de beatificación, con el apoyo de la Provincia de Nuestra Señora de Guadalupe en Centroamérica, se inició en 2008 en la Curia de la Ciudad de Guatemala.